MALVINAS, 26 AÑOS DE OLVIDO

2 de abril de 2008




Mas allá del paro del sector agropecuario, más allá de los discursos de Cristina, más allá de que sea para muchos un feriado más. Hoy, 2 de abril, es un día para recordar, para no olvidar. Para tener en cuenta que miles de jóvenes viajaron a Malvinas para pelear en una guerra sin sentido, para cumplir el último capricho de los militares, su último intento de mantenerse en el poder.

Miles de jóvenes fueron a Malvinas, pero sólo unos cuantos pudieron volver. Obligados a luchar sin preparación, sin idea de porque luchaban, sin equipamiento, sin alimentos, solos más alla del fin del mundo. Murieron en Malvinas, murieron luego en sus casas, murieron por el olvido.

Hoy, es un día para recordar no sólo esa guerra inútil que emprendieron los militares de la dictadura más cruel y sangrienta de nuestra historia, sino a los veteranos. Pero es una fecha de comenzar a cumplir una promesa, la de recordar todos los días del año que esos chicos, que hoy son hombres, estuvieron en Malvinas y que merecen el respeto que durante tanto tiempo toda la sociedad les negó, y la ayuda que el Estado nunca otorgó.

A partir de hoy, debemos empezar a ver a esta gente como lo que son, sin discriminar ni dejar de lado. Con respeto y orgullo de tener hoy a estos sobrevivientes de esta época tan oscura en Argentina.

Peleemos por las Malvinas a través del recuerdo, sin olvidar por un sólo momento lo que sucedió esta fecha. Peleemos por Malvinas sin armas, con diplomacia.

...POR EL RECONOCIMIENTO DE TODOS LOS VETERANOS...

PARA LA VIDA (León Gieco)
Estoy aquí sentado debajo del pequeño sol
el que nos vio águila y también gorrión.
Qué hacer con el silencio cuando la cabeza estalla,
cómo parar la impotencia de no poder hacer nada.
Por qué querer matar a tus hijos
es para que duela años la sangre
ayer por no querer a la Patria y
ahora por quererla demasiado.
Leyes viejas, más genocidas
mal presagio para la vida.
Con la luz llena de sombras y
con el sol en sufrimiento
volví a mi casa de rodillas y aquí
mis amigos muertos.
En un país enfermo,
todas las cartas sobre la mesa
jugamos juegos perversos entre fútbol y guerra.
Sangre de gloria, odio contra amor
dioses y bestias, locura y dolor
abriré las puertas de este vacío
porque el destino me lanzó hacia arriba.
Leyes viejas, más genocidas mal presagio para la vida.
Insistiré con un mar de rosas
y construiré sobre cenizas.
Tendré un nuevo sueño en mis manos
y lucharé para que sea justicia.
Las mejillas de mis hijos en mis labios
y encontraré en sus ojos un nuevo descanso.
Leyes viejas, más genocidas mal presagio para la vida.
Leyes viejas, más genocidas mal presagio para la vida.

1 leen y editan:

MSR dijo...

Cada vez que llegan estas fechas me llena de tristeza saber que la nefasta dictadura militar no sólo le quitó la vida a los que pensaban diferente sino que también obligó a ir a la muerte a unos pobres pibes que ni sabían disparar, bajo la consigna de defender la patria por una causa inútil.