En Argentina todo es posible; desde que germine lo que se plante hasta que el país se paralice por completo durante cuatro meses, por un conflicto nacido de una resolución ministerial. Y si, fueron días de lucha entre el gobierno nacional, los grandes y pequeños productores. Fue una batalla que terminó cuando un hombre generó asombro y desconcierto al decirle que No a las retenciones desde su lugar en el Congreso.
Esta historia empezó en Marzo, cuando el ministro de Economía Martín Losteau, alguien sabe donde esta hoy, presentó la resolución 125 que imponía un régimen de retenciones móviles del 44% a la exportación de soja y girasol. Lo que parecía ser una decisión más del Poder Ejecutivo Nacional, significó el comienzo de un reclamo poco común y muchas veces casi al borde del ridículo.
Durante estos más de cien días, pasaron muchas cosas: hubo piquetes de la abundancia, cacelorazos de teflón, un cartel que lo que quería a Videla de vuelta, un hombre que reclamaba sin un diente, un Luis D'Elía boxeador, la renuncia de Losteau, la llegada de un nuevo Fernández al Ministerio, un diario que mentía, góndolas vacías,leche derramada en las rutas, pollos muertos de hambre, una plaza del amor, marchas y contramarchas, carpas verdes y carpas K, un circo con pingüinos, toros y huevos, se lo volvió a ver a Menem, y a todos los legisladores en el Congreso, sesiones parlamentarias de 15 horas, hubo empate en el Senado y también hubo un hombre.
Ese hombre fue Julio César Cleto Cobos, el vicepresidente que muchos habían olvidado y que tuvo en sus manos la decisión de su vida. A las 4.30 de la mañana del 17 de julio, los senadores no querían esperar más y este personaje de hablar pausado tuvo que dar su respuesta para desempatar. No votó positivo, y ya sea traidor o prócer como quieran verlo, cambio el rumbo de esta historia que en sólo preciso unas pocas palabras para terminar.
Muchos opinaron, con bronca o alegría sobre lo que paso esa madrugada, hasta que desde el Poder Ejecutivo le dijeron basta a la resolución 125 y todo comenzó a ubicarse en su lugar.Ahora, se siente esa aparente tranquilidad que aparece luego de haber pasado la tormenta y empieza una etapa en la que se tomarán otras decisiones. Y así, mientras la gente ve las góndolas llenas y los precios un poco más bajos, muchos se preparan para ver en la Rural a Cleto, el toro campeón.

3 leen y editan:
esperemos que no suceda otra vez...
NI HEROES, NI VENCEDORES, NI VENCIDOS
y hablando de ver toros en la rural, conseguí acreditación de prensa =)
En síntesis: un quilombo, como siempre
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