Eran las 20.30 y con Sol (la hija de Chávez) caminabamos cansadas, luego de un día complicado en busca de una entrevista con algún periodista político. Con los pies doloridos ibamos por Corrientes a dos cuadras del Obelisco. Mientras charlabamos, veo en la vereda varios hombres de traje y policias vestidos de gala a mitad de cuadra, en la puerta de una negocio de libros usados estaba parado un hombre, con su esposa y su hija, mirando la mercancía. Ese hombre era el custodiado, su cara era conocida pero nunca me hubiera imagiando verlo paseando por Corrientes. Pero fue así, era él y solo atiné a decirle a Sol "es Correa, es Correa"; cuando ella reaccionó el hombre ya caminaba en dirección contraria junto a los acompañantes trajeados. Lo seguimos, nos metimos en medio de la custodia y caminamos a unos pocos pasos de él pero no le hablé, no le hablamos y lo dejamos seguir su camino. En la esquina de Corrientes y Cerrito frenaron, él se subió a un Mercedes polarizado y sus acompañantes a varios vehículos que lo secundaban. Antes de que eso pasara hablamos con uno de sus acompañantes, y nos confirmo que era el hombre que nosotras decíamos haber visto. No mucha gente supo de quien se trataba, no se armo revuelo. Pero nosotras si, y finalmente podemos decir: "un día, caminando por la calle Corrientes vimos y seguimos a Rafael Correa mientras paseaba con su familia".
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2 leen y editan:
Esto confirma que la avenida Corrientes es un zoo, te podés cruzar con cualquier personaje!
qué gracioso!!! si lo enganchabas y te daba bola, hubieras hecho una linda entrevista!
igual, bien por vos que lo reconociste, yo no le ubico muy bien la cara, así que ni me hubiera dado cuenta jajaja
besos!
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